Las baterías de arranque de plomo-ácido, conllevan peligros potenciales debido a su composición: ácido sulfúrico diluido, hidrógeno y oxígeno desprendidos en el proceso de carga.
Las baterías de coche se utilizan para el arranque del motor de combustión y para suministrar energía al sistema eléctrico cuando el motor no está en marcha.
Las baterías de gel son baterías con el electrolito gelificado, que se realiza con la adición de un compuesto de silicona.